PARA CONTINUAR... El embellecimiento, ornato y empedrado del malecón fue una obra muy sentida, desde siempre, por los guayaquileños. Por eso en el Acta del Cabildo correspondiente al 3 de diciembre de 1799 se puede leer, en las partes sustanciales, que: “en la ciudad de Santiago de Guayaquil, en tres días del mes de diciembre de mil setecientos noventa y nueve, los señores del Muy Ilustre Cabildo, Justicia y Regimiento” acordaron solicitar “al señor Director del Real Cuerpo de Ingenieros…” “se sirva decir lo que haya observado acerca de la construcción y fábrica del malecón, y muelle a la orilla del río, su importancia, utilidad, comodidad, hermosura y demás…” Previamente, en la sesión del día 20 de septiembre, se había acordado “…que se extraigan tres mil pesos de la caja de los propios para la continuación de la obra” Para entonces, la Calle de la Orilla o Malecón se extendía ya por el norte, desde La Planchada, y llegaba hacia el sur hasta el Conchero, situ...